volvo ocean race
Las autoridades llegaron cerca de las once de la mañana. La primera, la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo; seguida del presidente de la Generalitat, Francisco Camps; la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega; y el ministro de Sanidad, Bernat Soria, entre otros. Pero la visita más esperada fue la de los Reyes de España y las Infantas Elena y Cristina. Entre aplausos llegaron hasta el pantalán donde los ocho equipos esperaban el momento de su partida.
El Rey saludó a los participantes y abrazó a los tripulantes de los dos equipos españoles, el Telefónica Azul y el Telefónica Negro. Fueron momentos muy emotivos, puesto que se despedían de sus familias hasta el final de la primera etapa, en Ciudad del Cabo, dentro de tres semanas. «Ya nos veremos en el próximo puerto», decía uno de los regatistas del Telefónica Azul a un familiar. Jaime Arbones, Proa del Telefónica Negro, no dejó de abrazar a su hijo pequeño hasta el último minuto antes de la partida. «Se enfada conmigo porque voy a estar sin verle veinte días», contaba Arbones.
A las 11.30 horas, el obispo de Alicante y Orihuela, monseñor Rafael Palmero, procedió a la bendición de la flota para que «lleguen a salvo al puerto anhelado».
Después cada una de las tripulaciones se despidió de los ciudadanos de Alicante. «Gracias Alicante. La millor terreta del món», rezaba una pancarta adherida al Ericsson 4. Y es que todos los equipos han coincidido en buena labor de los anfitriones, de la ciudad de Alicante y sus gentes.
La Infanta Cristina salió de la dársena a bordo del Telefónica Negro, del que es madrina, y el Rey y la Infanta Elena lo hacían en el Telefónica Azul. Uno a uno, los equipos fueron saliendo entre aplausos.
Hasta ese momento todo iba según lo previsto. Sin embargo, el mal tiempo obligó a variar ligeramente el programa establecido. Para empezar, los veleros no salieron inmediatamente a tomar posiciones en la bahía, sino que estuvieron navegando por la dársena interior hasta las 13.00 horas aproximadamente. La razón era que el fuerte viento dificultaba las maniobras y podía hacer que algún barco se rompiera. Los Volvo Open 70 (VO70) están preparados para soportar las condiciones más extremas y la mayoría de los equipos tienen velas de repuesto. Sin embargo, que se rompa una vela o una de las maromas la primera jornada de competición retrasaría mucho al equipo que lo sufriera.
El mal tiempo también impidió que la nao Victoria abandonara el muelle 12, donde ha estado amarrada desde su llegada a Alicante. En principio, esta réplica del primer navío que dio la vuelta al mundo en el siglo XVI, iba a ser el encargado de dar el cañonazo de salida, sin embargo, los sistemas de gobierno con los que cuenta -velas cuadras del siglo XVI y sin rueda de timón, sino un pinzote para controlar la dirección- no recomendaban que se enfrentase al fuerte oleaje y a los vientos de 30 nudos que se registraron ayer en la bahía. Tampoco el portaaviones Príncipe de Asturias abandonó su posición.
La Patrulla Águila comenzó su exhibición aérea a la hora establecida. Un espectáculo impresionante de cazas en formación que, además, dibujaron la bandera española sobre el cielo alicantino. Tras la exhibición aérea, los presentes pudieron disfrutar de una mascletà llena de color.
A la una y media, los veleros salieron a la bahía. Una vez más, el tiempo impidió que comenzara la regata con una exhibición en la playa del Postiguet. Directamente dio comienzo la competición tras el cañonazo de salida, que finalmente se realizó desde la fragata Navarra.
Aunque el Telefónica Azul partía con ventaja tras ganar la In-Port Race el pasado sábado día cuatro, el Ericsson 4 pronto se puso en cabeza. Este equipo ha estado entrenando durante un año en aguas de las Islas Canarias, donde este tipo de viento es más habitual, así que sabían como enfrentarse a él. En segundo lugar iba el Puma y en tercer lugar el Telefónica Azul.
Desde el Puerto de Alicante fueron al Cabo de las Huertas, de ahí volvieron a pasar por las balizas de la bahía y partieron a la isla de Tabarca, desde donde, finalmente, pusieron rumbo al Estrecho de Gibraltar, donde se espera que lleguen esta noche y desde ahí finalizarán la primera etapa en Ciudad del Cabo, en Suráfrica.

















