PROVINCIA

LA HISTORIA
Como ya publicó ayer La Verdad, Cartagena, que recibió en 1993 como alcalde de Orihuela una donación de 49.000 euros de una orden religiosa que no ingresó en las arcas municipales, abandonó sobre las cinco de la tarde del viernes la prisión de Albacete por su propio pie, lo que se conoce en el argot carcelario como «autogobierno», es decir, sin necesidad de ser conducido por las fuerzas de seguridad, y fue recogido por sus familiares.
La euforia de éstos estaba más que justificada, puesto que los internos de los CIS gozan de ventajas y privilegios mayores que sus compañeros de régimen abierto que deben pernoctar en prisión.
Estos centros están destinados al cumplimiento de las penas privativas de libertad en dicho régimen y de los arrestos de fin de semana. Los reclusos que cumplen aquí sus condenas pueden trabajar por el día en el exterior y algunos de ellos ni siquiera van a dormir si se les proporciona unas pulseras telemáticas para mantenerlos localizados.
Al parecer, Cartagena cumplirá provisionalmente su condena en el CIS de Picassent (Valencia), que está masificado y cuyo ex director Adolfo Casas presentó hace unos días su dimisión. Alegó motivos personales, pero lo cierto es que su renuncia coincidió con la fuga de un preso.
La concesión del tercer grado a un reo a los tres meses de ingresar en prisión con una condena como la del ex dirigente del PP y sin que haya disfrutado antes de algún permiso, al menos que se sepa, «no es nada habitual», sino más bien algo «extraordinario», indicaron las fuentes consultadas.
«Es un chollo, más si se tiene en cuenta que tiene causas pendientes», añadieron. En efecto, la Fiscalía Anticorrupción pide para él otros tres años de cárcel por defraudar presuntamente a Hacienda más de medio millón de euros con las primas únicas del Banco Santander.
El abogado del condenado, Francisco Javier Boix, rechazó ayer realizar cualquier tipo de manifestaciones sobre la obtención del tercer grado por parte de su cliente con el pretexto de que nunca comenta con la Prensa los asuntos legales en los que interviene.
«Es sorprendente»
La repentina excarcelación de Cartagena provocó perplejidad entre los ediles de la oposición en el Ayuntamiento de Orihuela pese a que aún no conocían ni el alcance ni las razones de la misma.
Según la secretaria general de los socialistas oriolanos, Antonia Moreno, la decisión es «sorprendente por la premura». En esta línea, afirmó que la salida del prisión del que fuera uno de los lugartenientes del ex presidente Eduardo Zaplana es difícil de comprender, pero matizó a continuación que Instituciones Penitenciarias tiene sus mecanismos de vigilancia.
La dirigente socialista recordó que cualquier ciudadano, si cumple los requisitos que marca la legislación, puede acceder a los beneficios penitenciarios «y si se le ha dado al señor Cartagena es porque tendrá derecho».
Sobre la rapidez con que lo ha logrado, la portavoz del PSPV argumentó que prefería «no pensar que la decisión es fruto de un trato de favor» y dijo que espera que responda a la aplicación del reglamento penitenciario.
En términos similares se expresó ayer el portavoz de Los Verdes, Monserrate Guillén, para quien el ex alcalde corrupto «está pagando por un delito» pero corresponde a la Justicia resolver «si accede al beneficio.
«Si ésta ha considerado que debe beneficiarse del permiso no hay nada que objetar», apostilló el concejal ecologista
Por último, Joaquín Ezcurra, de Centro Liberal Renovador, expresó su respeto hacia las decisiones judiciales. «Si tiene acceso a los beneficios penitenciarios me alegro por él», dijo.
















