Lucentum

4ª JORNADA
BREOGÁN DE LUGO EL RIVAL
El técnico vallisoletano ha perdido potencial interior al no poder contar con sus dos pivots titulares: Bill Phillips y Brian Cusworth. Además, tienen a Javi Román tocado y la aportación de Michael Southall (con su contrato temporal) es una incógnita. La falta de ritmo y los problemas estomacales han impedido entrenar al norteamericano con la misma intensidad que el resto de compañeros.
Con la pintura defendida casi en exclusiva por Roberto Morentin, las principales bazas de triunfo del Leche Río pasan por un combinado de tiradores versátiles que juntos materializan el quinto mejor ataque de la Liga. Dani López y Ordín se reparten la tarea de dirigir, con el primero en mejor disposición que el segundo, renqueante por un golpe en el tobillo. Por fuera, sus cuatro aleros -a los que hoy se sumará unos minutos Betinho por primera vez en el curso-, vertebran una amenaza constante en el perímetro. Spencer Gloger y Corbacho ponen la creatividad y Lucho Fernández el oficio. El canterano José Luis Merino será duda hasta última hora.
La falta de rotaciones ahogó a Breogán en La Palma y casi le jugó una mala pasada en el derbi frente al Rosalía de hace siete días. En ambos partidos, los gallegos se hundieron en el tercer cuarto. El cansancio incide negativamente en la efectividad de sus tiradores y la debilidad en el rebote les deja desguarnecidos, algo que beneficia a un Lucentum afianzado en esa faceta gracias, en gran medida, al buen inicio de temporada de Martynas.
Forzar el cuerpo a cuerpo parece lógico, pero siendo conscientes de que Breogán es el equipo al que más faltas a favor le señalan. Este dato habla bien del descaro con el que atacan: penetran, dividen, doblan... y todo ello sin perder muchos balones. La defensa torna a ser la clave una vez más, pero ésta más que nunca, dado que dejar sin oxígeno al Leche Río garantizaría un final plácido, justo lo que precisa un proyecto dispuesto a martillear a todo el que se ponga delante. Disfrútenlo.






