Alicante

ALICANTE 1 - HUESCA 3
Los celestes no supieron estar a la altura. El cuadro oscense, el mejor que ha pasado hasta la fecha por el Rico Pérez, aprovechó una contra a los seis minutos para adelantarse en el marcador y la absurda expulsión de Roberto Peragón por agredir a un contrario a medio metro del colegiado para controlar el partidol Los nervios del conjunto local, que no tuvo ocasión alguna de peligro en los 90 minutos, hicieron el resto.
Granero hizo una arriesgada apuesta en el once inicial al alinear a Germán Rojas como pivote, junto a Tito. No estaban ni Alan ni Azkoitia, pero sí Abel Buades, aunque, y según palabras del técnico, no quiso decantarse por él «ante la falta de ritmo de competición». Ni que decir tiene que el experimento no funcionó.
Es más, Jesús Unanua volvió a convertirse en el mejor hombre de su equipo, y fue uno de los pocos que no bajó los brazos cuando el marcador reflejaba un claro y contundente 0-3.
Reanudación
Con 0-1 en contra, y con diez jugadores sobre el terreno de juego, el Alicante salió al terreno de juego en la segunda mitad con la idea de dar la vuelta al marcador.
Entraron Buades y Borja, sacrificando el equipo las bandas, al quedarse en los vestuarios Ismael y Luis Gil. Tras los primeros bríos de los alicantinos en busca del empate llegó el segundo de los oscenses, obra de Vara tras recoger un rechace dentro del área, que acabó por minar las ilusiones del cuadro local.
A partir de ahí, el Huesca bajó el pistón, aunque aún tuvo tiempo de anotar el tercero por mediación de Nico Medina. Abel Buades hizo el gol del honor a nueve minutos para el final. A la postre, derrota justa, y el Alicante que sigue en puestos de descenso.
















