ALICANTE

EN BREVE
Esa conclusión figura en el informe psiquiátrico emitido por tres médicos forenses que se ha unido a las diligencias que se siguen en un Juzgado de Instrucción de Alicante, según informaron a este diario fuentes próximas a la investigación.
Los especialistas han ratificado así un dictamen previo elaborado por la psiquiatra que trataba al imputado y que señalaba que éste sufre esporádicos cuadros de delirios.
De hecho, los forenses que se entrevistaron con Pedro D.A., de 43 años, tomaron numerosas notas de un discurso repleto de incongruencias. El trastorno que padece hace que este empleado de un polideportivo ilicitano siga su propia lógica mental, completamente ajena al común de los mortales.
Según se ha descrito, su enfermedad provoca problemas tanto de psicosis como alteraciones en el estado de ánimo. Quien la sufre puede experimentar una pérdida de contacto con la realidad, alucinaciones y delirios.
Aunque esa decisión corresponde al fiscal y, en última instancia a la juez que lleva el caso, todo apunta a que el kamikaze podría ser declarado inimputable penalmente, con lo que eludiría la prisión. Eso no significa que su conducta vaya a quedar impune, sino que será sometido a una medida de seguridad de internamiento en un centro psiquiátrico penitenciario en caso de ser hallado culpable tras la celebración del futuro juicio.
La legislación española contempla diversos grados en las circunstancias que modifican la responsabilidad criminal. Las que tienen que ver con los problemas de salud mental pueden aplicarse por ejemplo como atenuante, en cuyo caso el reo verá reducida la pena de cárcel que se le imponga, o como eximente completa, que implica la imposibilidad de condenarlo a prisión.
Los hechos que van a sentar en el banquillo de los acusados a Pedro D.A. ocurrieron a las dos de la tarde del pasado mes de febrero. La investigación ha permitido saber que accedió a la A-70 con su Opel Corsa por uno de los accesos de la ciudad de Elche. Después condujo en sentido contrario durante 12 kilómetros, a una velocidad cercana a los cien por hora.
Al llegar a la salida de Mercalicante, su vehículo colisionó frontalmente contra un Peugeot 205. En el viajaba un matrimonio que falleció prácticamente en el acto como consecuencia de la brutalidad del impacto. Además, una pareja que viajaba en una motocicleta sufrió lesiones de diversa consideración.
















