ORIHUELA
EL CONVENIO
EL CONVENIO
El concejal de Hacienda y Deportes, Antonio Lidón, junto con el presidente en funciones del Orihuela, Tomás Rodríguez, dieron cuenta ayer del acuerdo al que han llegado y que si no pasa nada firmará la alcaldesa con los directivos del Orihuela. Un requisito necesario para que el Ayuntamiento acceda a desembolsar esa importante cantidad de dinero es que se inicien los trámites para la conversión del club en Sociedad Anónima Deportiva (SAD). Para ello, el Consistorio aportará 140.000 euros, una cantidad que cuando llegue el momento de sacar a la venta las acciones de esa sociedad se podrá devolver en el caso de que el Orihuela así lo estime o bien se tendrá que reintegrar a las arcas públicas como títulos o acciones del mismo.
Esos 140.000 euros sólo se pondrán en el caso de que la SAD se cree antes de final de la temporada que empieza en septiembre, ya que si no se hace, tal y como explicó Lidón, se reservan la posibilidad de no poner esa cantidad. De este modo, el edil comentó que de los 700.000 euros que se hablaron, la aportación real del erario público es de 560.000 euros, una cifra nada despreciable. Este dinero se divide en distintos conceptos: 300.000 euros irán destinados a la publicidad de Orihuela 2010 que será la principal en las camisetas amarillas que vistan los jugadores durante toda la temporada, así como en las vallas publicitarias que se instalen en el campo municipal de Los Arcos; otros 215.000 euros son la subvención que cada año se da al club y de la que tienen que presentar las facturas; 45.000 euros se dividen en las ayudas que se emplean para reducir el precio de los abonos para los jubilados (30.000) y jóvenes y estudiantes (15.000).
Plazos
El dinero acordado no se dará de golpe al Orihuela. El primero de los plazos, de 175.000 euros y destinado a asumir deudas del club como las mensualidades que se deben a los jugadores y otro personal, llegará en torno al 15 de agosto. Primero tendrá que ser aprobada la partida, procedente del remanente de Tesorería, en el Pleno de julio y después publicarse la resolución en el Boletín Oficial de la Provincia, trámite que lleva su tiempo. Antes de que llegue este dinero, los actuales responsables de la entidad escorpiona tendrán que hacer números y pedir dinero para asumir esas deudas antes del 30 de julio, ya que si no corren el peligro de que se les baje de categoría y, con ello, todo el montante económico prometido por el Ayuntamiento.
La segunda inyección de líquido se hará cuando se aprueben los presupuestos municipales del año 2009, algo que Antonio Lidón espera que se produzca como muy tarde el 30 de diciembre. Así, con fecha 30 de enero se pondrán sobre la mesa 280.000 euros y el resto, 245.000, a final de temporada. Esta última cifra podría variar en 140.000 euros abajo si a esas alturas todavía no se ha iniciado la conversión en SAD, unos trámites que el club oriolano inició en su anterior andadura pero parte de los cuales tendrán que repetirse, como la auditoría, a causa de su actual situación.
Además, cuando se vaya a producir el último pago, la entidad deberá presentar el estado de sus cuentas y estar al corriente en todos los pagos. Antonio Lidón aseguró que el Ayuntamiento ha hecho un esfuerzo importante para evitar la desaparición del equipo y afirmó sentirse «contento». Como un duro negociador calificó el presidente en funciones del Orihuela, Tomás Rodríguez, al concejal de Hacienda. El responsable del club llegó con la carta de la Federación Valenciana que lo acredita como tal bajo el brazo y se mostró dispuesto a enseñarla a cualquiera que tuviera interés. Agradeció al Ayuntamiento «la voluntad que ha tenido» y pidió disculpas a la afición por no haber adelantado nada de toda esta operación antes de que estuviera practicamente cerrada para evitar que impidiera irse al traste.
«Empresarios amigos»
Rodríguez espera que en la Sociedad Anónima Deportiva participe «el mayor número de empresarios amigos», a quienes aseguró que hay que ilusionar en la puesta en marcha de este nuevo proyecto. Ahora, la junta directiva anterior, en la que hasta el momento nadie ha pedido de manera formal la dimisión salvo José Rodríguez Murcia, tendrá que reunirse junto con los socios capitalistas, Domingo Alcocer y Antonio Pedrera, para empezar a trabajar. Entre sus tareas, al margen de sanear las arcas del equipo y empezar un nuevo proyecto deportivo una vez que sepan con qué jugadores cuenta y con quiénes no, está la de elegir al que será el nuevo presidente del Orihuela.
El principal objetivo del cambio de figura del club a Sociedad Anónima Deportiva intenta evitar que se pueda producir con posterioridad otra situación de este tipo, ya que se podrá evitar que en el futuro, en el caso de que le lleguen las vacas flacas al máximo responsable, como ha ocurrido ahora, el equipo se quede en la cuerda floja y pendiente de aportaciones económicas, ya que entonces los dueños serán los accionistas.

















