Pese a que ya había sido descontada en parte hace un mes cuando el presidente de la institución monetaria, Jean-Claude Trichet, apuntó esa opción como probable. Tanto es así que, una vez oído este en la rueda de prensa posterior a la reunión del consejo del BCE, la cotización del crudo en el viejo continente se moderó por debajo de ese umbral. Pese a ello, el presidente del gigante ruso del gas, Gazprom, se desmarcó con unas declaraciones tan llamativas como preocupantes, en el sentido de que el coste del barril superará «próximamente» los 250 dólares.
A juicio de los países productores del oro negro, ese fue un claro ejemplo de movimiento especulativo. Así, al menos, lo juzgó desde Madrid el ministro de Petróleo de Arabia Saudí, Alí Al Naimí, en representación del principal socio de la OPEP.












