Hercules

SENSACIONES
Después de un año en blanco en el conjunto racinguista, Calatayud llega a Alicante con ganas de devolver la confianza que le ha demostrado la dirección deportiva del Hércules y convencido de que la inactividad, lejos de pasarle factura, le ayudará a ser mejor futbolista.
«La última temporada ha sido muy dura, pero me ha ayudado a ser mentalmente más fuerte. Comprendí que la situación en la que estaba inmerso no dependía de mí y que debía aguantar para poder salir indemne», explicó a La Verdad el malagueño.
La explicación a su frustrado fichaje en el último mercado de invierno es sencilla: «Nadie se puso en contacto conmigo directamente y a mí me lo comunicó el Rácing el mismo día que se cerraba el plazo de fichajes. Me pareció todo muy raro y les dije que si yo me iba de allí era para empezar de cero, no para llegar a otro equipo a mitad de temporada con el vestuario ya hecho», reconoce Calatayud.
Desde el momento que tuvo conciencia de que el interés por él seguía intacto agilizó los trámites para cerrarlo cuanto antes. «Cuando supe que el Hércules seguía interesado le dije a mi agente que lo firmara. Es un club serio, con un buen proyecto. Eso hace que no sea un paso atrás. Cada año demuestran que van a más. Han fichado a un entrenador joven, con ilusión, sensato y aspiran a lo máximo. Yo les puedo ofrecer compromiso, que es el ingrediente principal para lograr los objetivos», aclaró Calatayud, que se formó en el Málaga y jugó con Schuster en el Getafe.







