No obstante, los convenios recogen el compromiso de que «los incumplimiento legales» de lo pactado tienen que acreditarse de manera objetiva, con demostración de déficit, pérdidas o peligro para la estabilidad de la compañía.La situación de las empresas del metal figura en el informe que sobre la negociación colectiva de 2007 ha elaborado la patronal del sector Confemetal.
Las fórmulas para eludir el incremento suscrito se conocen con el nombre de «cláusulas de descuelgue». Su origen se encuentra en el Estatuto de los Trabajadores y, cada año, empresarios y sindicados impulsan su aplicación a través de los acuerdos-guía, que desde 2002, firman CEOE, CEPYME, CC OO y UGT sobre el contenido de los convenios.
Las patronales defienden que las «cláusulas de descuelgue» suponen una garantía indispensable para «salvar» numerosas empresas y siempre persiguen que sean una propuesta prioritaria en cualquier mesa de negociación. Los responsables de Confemetal no están satisfechos con las fórmulas actuales. Reclaman procedimientos sencillos que permitan rápidamente «la inaplicación salarial» y tildan de «farragosa y compleja» la regulación vigente. La patronal del metal lamenta que para el «descuelgue» sea imprescindible la presentación de solicitud a los representantes legales de los trabajadores y a las comisiones paritarias constituidas en los convenios.












