Concretamente, se ha pasado de las 862,92 hectáreas de 2007 a las 306,80 contabilizadas hasta el momento, subrayó Martínez Guijarro, quien ha precisado también que de los 243 siniestros forestales, la mayoría -172- han sido conatos y los 71 restantes se han declarado como incendios.
El titular regional de Medio Ambiente y Desarrollo Rural ha atribuido estos buenos resultados a «la eficacia del dispositivo contra-incendios y al incremento de la sensibilización de los ciudadanos», que van tomando cada vez más conciencia de la importancia de la prevención.
En este sentido el consejero subrayó que «la mejor actuación contra los incendios es ser muy precavidos cuando se disfruta del medio natural o se trabaja en él». También añadió que cualquier descuido por negligencia o mal uso de maquinaria -como una soldadora o una radial- puede desencadenar un fuego.
Fuegos intencionados
A este respecto, Martínez Guijarro llamó la atención sobre el hecho de que «prácticamente detrás de todos los siniestros forestales está la mano del hombre».
Los datos aportados por Martínez Guijarro se refirieron a que el 30 por ciento de los incendios son intencionados y el resto se deben a negligencias por parte de quienes disfrutan del medio natural o trabajan en él.
























