Albacete

Para el responsable de Nuevas Generaciones en Albacete, Francisco Abraila, el principal problema de los jóvenes es la emancipación «y con un sueldo medio de 866 euros es una utopía», algo que se «agrava» con la implantación de las VIPP que serán 20.000 euros más caras que las de protección oficial».
Para Abraila con este pacto se entierra el compromiso electoral de construir 50.000 viviendas protegidas, 35.000 de ellos, al tiempo que criticó que de los 2.500 promotores de la Región «sólo 20 o 30 se beneficien de la medida». Sin duda lo más criticado por el responsable de Nuevas Generaciones fue la de la opción de compra por parte de la Junta de las viviendas que no venda el promotor «y el pacto deja al libre albedrío la compra, algo que no ocurre en ninguna comunidad, porque la Junta no se puede convertir en una agencia inmobiliaria».
«Permitirá la especulación»
Para Abraila el pacto no se centra en la realidad social de Castilla-La Mancha y denunció que con su puesta en marcha se permitirá la especulación en la Región.
Por su parte, el secretario de Nuevas Generaciones en Castilla-La Mancha, Francisco Núñez, aseguró que los jóvenes tienen que invertir el 87% de su sueldo durante 50 años para poder comprarse una casa.
Para Núñez, los jóvenes de la Región están cada vez más lejos de poder cumplir «su proyecto vital, de desarrollar su propia vida» por políticas como la que está llevando a cabo el presidente de la Junta, José María Barreda, «que impide alcanzar la independencia y la libertad».
El máximo responsable de Nuevas Generaciones en Castilla-La Mancha explicó que el proyecto de vida de los jóvenes se basa en lo que denominó la «ecuación joven», basada en la educación de calidad «que permitiría alcanzar un empleo estable, y éste obtener una vivienda digna».
A su juicio los factores de esta ecuación en la Región no se cumplen porque Castilla-La Mancha tiene la tasa de abandono escolar más elevada, por los bajos salarios, elevado desempleo y alta temporalidad de los jóvenes lo que les impide alcanzar una vivienda digna «sobre todo cuando las casas protegidas pasan de 120.000 a 190.000 euros como con el nuevo pacto».
Núñez calificó a Barreda de «presidente gris y cansado» y lo contrapuso con la presidenta regional del PP, María Dolores de Cospedal
























